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jueves, 14 de noviembre de 2013

Prosperidad sin crecimiento

"Cuestionar el crecimiento es un acto de lunáticos, idealistas y revolucionarios", escribió Tim Jackson, vaticinando lo que le iba a caer encima cuando publicó 'Prosperidad sin crecimiento' (Icaria). Y sin embargo este economista a contracorriente de 57 años, autor teatral, guionista y profesor de Desarrollo Sostenible en la Universidad de Surrey se considera ante todo "realista". Ahí va su particular diagnóstico sobre lo que está pasando...

"Nuestra sociedad se enfrenta a un profundo dilema. Dejar de crecer es arriesgarse al colapso económico y social. Perseguir el crecimiento a toda costa es poner en peligro los sistemas ecológicos de los que dependemos para nuestro propio crecimiento".

El modelo económico que hemos construido, según Jackson, es lo más parecido a un castillo de naipes: "Se detiene el crecimiento y le entra el pánico a los políticos. Las empresas luchan para poder sobrevivir. La gente pierde su empleo e incluso sus casas. La espiral de la recesión se hace más y más profunda".

La preguntamos pues a Tim Jackson si la "solución", como proponía en esta misma serie Robert Skidelsky, pasar por volver a crecer y entonces sí, entonces reformar a fondo el sistema y avanzar hacia otro modelo esencialmente distinto, pero al menos partiendo de una situación menos crítica.

"Si el sistema está roto, ¿para qué vamos a esperar?", responde (y pregunta) Tim Jackson. "No podemos esperar a que las cosas vuelvan a ir bien, entre otras cosas porque no tenemos ninguna garantía de que se pueda volver a crecer como antes del batacazo del 2008. El momento para afrontar el problema es ahora. Es absurdo desplegar las velas con la esperanza de navegar otra vez viento en popa... Y darnos cuenta de que en realidad avanzamos por un canal muy estrecho, y que no tenemos ya capacidad de maniobra".

"En mi libro no propongo dejar de crecer y dar marcha atrás", advierte Jackson (en una próxima entrega hablaremos del "decrecimiento"). "Lo que recomiendo es una serie de cambios para avanzar hacia otro modelo macroeconómico, que no esté basado en la persecución del crecimiento a toda costa, sino en la busca de un nuevo equilibrio. La nueva meta sería la estabilidad: económica, financiera, social y ecológica".

El compendio de ideas que propone Jackson parte eso sí de una redefinición de la "prosperidad", identificada hasta ahora con la abundancia material y el crecimiento económico. "La prosperidad consiste en nuestra habilidad para progresar como seres humanos dentro de los límites del planeta", sostiene Jackson. "El reto de nuestra sociedad es crear las condiciones para que eso sea posible. Es más, yo diría que es la tarea más urgente de nuestros tiempos".

Reconocimiento de los límites

En primer lugar tiene que haber, según Jackson, un reconocimiento tácito de los "límites", para acabar con la "patología" con la que sigue funcionando el sistema: crecimiento infinito en un sistema finito.

El profesor de Surrey propone una revisión a fondo de las instituciones económicas, para reforzar los intereses a largo plazo y encauzar las inversiones estratégicas hacia el sector de servicios (lo que él mismo ha bautizado como la 'economía Cenicienta'). Por último, Jackson apunta a un cambio de la "lógica social", para salir de la trampa del hiperconsumismo y de la hiperproductividad.

Sus recetas pasan obligatoriamente por destronar el Producto Interior Bruto como sacrosanta medida de todas las cosas. "El PIB ha muerto", sentencia Jackson. "Necesitamos otros indicadores del progreso, que tengan en cuenta la destrucción ecológica, la calidad de vida y el bienestar social de la población. Ya hubo un intento de hacerlo, con el informe de Comisión Sarkozy en el que participaron entre otros Joseph Stiglitz. Pero no fue un intento sincero. Yo creo que los políticos nunca se llegaron a tomar el asunto en serio. Fue como el último baile antes de hundimiento del Titanic".

Los políticos... Tim Jackson los conoce de cerca y puede asegurar que son en su mayoría "unos analfabetos económicos". Las políticas de austeridad, en su opinión, son una "medida regresiva que obedece a una manera muy básica de entender la economía" y que está sirviendo "para castigar a los más pobres y beneficiar a los más ricos".

"Quiero pensar que es por ignorancia, pero si los Gobiernos están haciendo todo esto deliberadamente, entraría ya casi en el comportamiento delictivo", sostiene Jackson, que pone sobre la mesa los escalofriantes datos del paro en España. "La misión fundamental del Estado debería ser la de procurar el pleno empleo. En situaciones de emergencia como las que está viviendo España, como la mitad de la población joven sin trabajo, el Estado debería ser incluso el "empleador de último recurso". Si no, corremos el riesgo de crear una generación de jóvenes excluidos y de sembrar las condiciones de violencia e inestabilidad social".

Empleo

"¿Y cómo crear empleo si la economía no crece?", le formulamos la pregunta incómoda...

"Hay mucho trabajo, lo que pasa es que no nos dejan verlo. Sobre todo en lo que yo llamo el sector de la economía "Cenicienta": la salud, la educación, el cuidado de los mayores, la cultura, el ocio, los empleos vinculados con la protección del medio ambiente... Mientras sus hermanas mayores (desde las finanzas a la extracción de materias primas) estaban fuera de fiesta, la economía "Cenicienta" se ha quedado haciendo el trabajo "sucio" porque no está considerado como "productivo" con las pautas actuales".

"Todo esto tiene que cambiar", advierte Jackson. "Hay que dar el paso definitivo de una economía basada en los productos materiales y en el consumismo, a una actividad más apoyada en servicios y bienes intangibles, que no causen daños al planeta. Y en cuanto se produzcan las "inversiones estratégicas" hacia estos sectores tan fundamentales y necesarios para nuestro bienestar, se generarán nuevos empleos. Harán falta otras medidas suplementarias, como la reducción de las horas laborales: si queremos trabajar todos, necesitamos una redistribución más equitativa del trabajo".

Además de "lunático, idealista y revolucionario", a Tim Jackson le han llamado también "ecosocialista" por plantarle cara al gigante del crecimiento y proponer un modelo que, a simple vista, se desvía peligrosamente de los cauces de eso que aún llamamos capitalismo...

"Yo no sé si lo que propongo es aún capitalismo o si debería llamarse de otra manera, pero la verdad es que no me importa. Lo que importa es que el capitalismo consumista y financiero es una receta para el desastre, ya lo hemos visto. Nuestra única opción es cambiar. Tenemos que transformar las estructuras y las instituciones que dan forma al mundo en que vivimos. Tenemos que articular una visión más creíble de prosperidad duradera".

 Fuente: http://www.elmundo.es/economia/2013/11/09/527e97800ab74069058b456f.html

¿Cuánto es suficiente?

Mientras buscamos la respuesta a la pregunta del millón ('¿Cómo salir de la crisis?'), Robert y Edward Skidelsky ponen sobre el tapete otra cuestión menos apremiante, pero sin duda más profunda: '¿Cuánto es suficiente?'. Así se titula el libro que publicará próximamente la editorial Crítica, después de una gestación tan larga como la propia crisis...

Robert Skidelsky, biógrafo por excelencia de John Maynard Keynes, ha querido rescatar a tiempo uno de los legajos más olvidados del 'maestro': 'Posibilidades económicas para nuestros nietos'. En plena Gran Depresión, sin dejarse amilanar por los nubarrones, Keynes vaticinó que en el 2030 los países desarrollados tendrían lo 'suficiente' como para permitirnos trabajar 15 horas semanales y redefinir nuestras prioridades.

Se equivocó Keynes, está claro. El apetito insaciable por la acumulación material ha seguido alimentando la máquina hasta llegar donde estamos. Pero Robert Skidelsky y su hijo Edward (filósofo) se proponen resucitar la premisa del 'maestro' y poner al día su visión de 'la buena vida' para cuando llegue, si es que llega, la salida del túnel.

Mientras buscamos la respuesta a la pregunta del millón ('¿Cómo salir de la crisis?'), Robert y Edward Skidelsky ponen sobre el tapete otra cuestión menos apremiante, pero sin duda más profunda: '¿Cuánto es suficiente?'. Así se titula el libro que publicará próximamente la editorial Crítica, después de una gestación tan larga como la propia crisis...
Robert Skidelsky, biógrafo por excelencia de John Maynard Keynes, ha querido rescatar a tiempo uno de los legajos más olvidados del 'maestro': 'Posibilidades económicas para nuestros nietos'. En plena Gran Depresión, sin dejarse amilanar por los nubarrones, Keynes vaticinó que en el 2030 los países desarrollados tendrían lo 'suficiente' como para permitirnos trabajar 15 horas semanales y redefinir nuestras prioridades.
Se equivocó Keynes, está claro. El apetito insaciable por la acumulación material ha seguido alimentando la máquina hasta llegar donde estamos. Pero Robert Skidelsky y su hijo Edward (filósofo) se proponen resucitar la premisa del 'maestro' y poner al día su visión de 'la buena vida' para cuando llegue, si es que llega, la salida del túnel.

'Un futuro distinto y mejor' "

Por supuesto que Keynes admitía la urgencia de cómo recuperarse de la Gran Depresión", admite Skidelsky. "De hecho, muchos países usaron sus principios de un papel más activo del Estado para lograr la recuperación económica. Pero Keynes intentaba al mismo tiempo mirar a largo plazo y vislumbrar un futuro distinto y mejor. Consideraba que la Gran Depresión era el síntoma doloroso del paso de un período económico a otro, algo parecido a lo que está ocurriendo ahora".

Desde su oficina en Westminster, Lord Skidelsky nos invita a imaginar la sociedad a la que aspiramos en diez o veinte años, aunque por el camino haya que volver (temporalmente) por la vía del crecimiento en el sentido más ortodoxo... "Tenemos que volver al menos al nivel de empleo que existía antes de la recesión. Y tal y como está organizada hoy en día la economía, la única manera de lograr ese objetivo es aumentando la demanda... Si Europa quiere salir de la crisis, va a tener que cancelar los programas de austeridad que están estrangulando aún más la demanda. No se puede combatir exclusivamente la deuda hasta el punto de destruir la economía".

Skidelsky quiere trazar una línea muy gruesa entre "las políticas a corto plazo para la recuperación económica" y "la visión a largo plazo para la buena vida". Una vez recuperada la 'normalidad', sostiene, llegará el momento de explorar nuevas vías como la 'renta básica' (que no es lo mismo que el salario mínimo), el impuesto progresivo sobre el consumo y otras propuestas esbozadas en su libro. "Lo que está claro es que no podemos reincidir en el error y continuar por el camino que hemos llevado los últimos treinta años, cabalgando al galope de una crisis a otra".

Sin objetivo claro ni fin posible 

"El capitalismo ha conseguido un progreso incomparable en la creación de riqueza, pero nos ha dejado incapaces de dar a esa riqueza un uso civilizado", escriben Robert y Edward Skidelsky en uno de los capítulos más críticos del libro. "Está claro que el capitalismo no tiene una tendencia espontánea a convertirse en algo más noble. Si dejamos que la maquinaria funcione por sí misma, siempre querrá más, sin un objetivo claro y sin fin posible".

El propio Keynes expresó en vida su ambivalencia hacia el capitalismo. "El 'maestro' pensaba que cuando se hubiera alcanzado el objetivo de la abundancia colectiva, el capitalismo se aboliría por sí mismo", asegura Skidelsky. "En los años cincuenta y sesenta, cuando muchos gobiernos pusieron en marcha una mayor intervención en la economía siguiendo los principios de Keynes, se hablaba de la economía mixta o de un sistema socialdemocrático. La palabra 'capitalismo' cayó de hecho en desuso hasta el giro que volvió a producirse en los años ochenta".

¿La codicia, ADN del capitalismo?

"¿Acaso la codicia está en el ADN del capitalismo?", le preguntamos al coautor de '¿Cuánto es suficiente?'. "La codicia ha estado presente en todas las sociedades humanas", reconoce Skidelsky. "Uno empieza con la idea de llegar a un nivel que considera 'suficiente', pero llegado a ese punto resulta que quiere más... Forma parte del deseo humano de mejorar, es algo propio de nuestra especie. Y luego, ese afán de comparar nuestros logros con los de los demás".

Llegamos así al consumismo, "el gran placebo del capitalismo moderno". Según Skidelsky, tan necesaria como la 'tasa Tobin' para las trasacciones financieras debería ser la introducción de un impuesto progresivo sobre el consumo (gravando los artículos de lujo). En su opinión, el hiperconsumismo y el 'sobretrabajo' son las dos caras de la misma moneda, con la que seguimos pagando a duras penas los excesos de las tres últimas décadas.

Las 15 horas semanales que vaticinaba Keynes pasaron pues a la historia de las utopías. "Pero está claro que tendremos que trabajar menos si queremos trabajar todos", apunta Skidelsky, "y ése es un debate que tendremos que afrontar necesariamente a la hora de combatir el desempleo".

'Las posibilidades económicas de nuestros nietos'

En cualquier caso, la ansiedad y la inseguridad están aquí para quedarse una larga temporada. Con la mitad de población joven condenada al paro, las 'posibilidades económicas de nuestros nietos' parecen más bien funestas. Le preguntamos finalmente a Skidelsky cómo afrontar el hecho de la primera generación que vivirá por debajo del nivel económico de sus padres...

"Nuestros hijos y nietos van a estar posiblemente peor que nosotros en términos de consumo y de PIB, pero pueden estar mejor en muchos otros sentidos, en términos de salud, felicidad, amistad, contacto con la naturaleza y todos los elementos que queramos incluir en eso que llamamos la 'buena vida'. Las nuevas generaciones han sido testigos de hasta dónde nos han llevado nuestros errores, y seguramente serán menos insaciables de lo que hemos sido nosotros".

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/09/07/economia/1347031051.html

El expolio tributario en España

Todo monopolio tiende a sangrar al consumidor prestándole un servicio cada vez peor y más caro. El Estado de Bienestar es de facto un monopolio: el contribuyente no puede escapar de financiar sus gastos por la muy coactiva vía tributaria.

Y, como tal, el Estado de Bienestar ha terminado castigándonos con los efectos típicos de todo monopolio: impuestos crecientes y servicios deteriorados para garantizar el bienestar del Estado a costa del de los ciudadanos. 

Sus alternativos gestores desde luego no lo ocultan: PP y PSOE sólo se han dedicado a multiplicar las cuchilladas fiscales que despellejan a los españoles bajo la irrenunciable premisa de que nuestro sobredimensionado y burbujístico sector público no se toca.

Es verdad que el PSOE en su reciente Conferencia Política ha sacado a relucir su faceta más bolivariana al promover un ataque impositivo sin cuartel contra el ahorro y la acumulación de capital en España -nueva exacción sobre el patrimonio, fiscalidad salvaje sobre las rentas del capital e incremento de un ya demasiado elevado Impuesto de Sociedades-, pero no es menos cierto que en esta bacanal confiscadora sólo están continuando el guion escrito por el peronismo montoriano y rajoyesco. Y es que, de momento, es el PP y no el PSOE quien ostenta el deplorable récord de haber sido la formación política que más ha redoblado el expolio tributario sobre los españoles.

¿Cómo esperar de Rubalcaba siquiera un disimulado ademán de moderación ideológica cuando Rajoy le ha devorado el terreno liberticida al mismísimo Cayo Lara?

Rapiñas al ciudadano

PP, PSOE e IU forman parte del mismo lobby estatólatra que pretende mantener a cualquier precio el control del Estado sobre casi todas las facetas de nuestra vida: nuestra formación, nuestra salud, nuestra jubilación, nuestro transporte, nuestra cultura o nuestro entretenimiento. Por eso no sienten el más mínimo reparo en anunciar reformas tributarias íntegras cuyo objetivo manifiesto no es otro que el de la más descarnada de las rapiñas sobre el ciudadano medio. 

No se dejen engañar por las consignas que lanzan mientras dicen desfilar contra los superricos: todos los políticos son conscientes de que la parte mollar de los ingresos tributarios procede de las personas corrientes y de que, por tanto, su hiperestado sólo puede mantenerse desplumando a esas personas corrientes.

Al cabo, el griterío demagógico contra los acaudalados es sólo una forma de desviar la atención de su auténtico golpe; una forma de entretener al perro guardián con algo de carnaza mientras se roba la vivienda. Fijémonos, si no, en las propuestas particulares de la Conferencia Política del PSOE.

Aunque el foco se haya dirigido en su más que cierta propuesta de incrementar la tributación sobre los ricos, lo cierto es que las estocadas sobre el ciudadano medio son notables y generalizadas: primero, se defiende la creación de un impuesto sobre los depósitos que, evidentemente, terminaría repercutiéndose sobre los depositantes; segundo, se propugna el incremento de la tributación no sólo sobre las muy denostadas Sicav, sino sobre los mucho más suculentos vehículos que canalizan la mayor parte del ahorro financiero de los españoles: fondos de inversión y los planes de pensiones.

Tercero, también se propone suprimir las deducciones por aportación a planes de pensiones, de las que claramente se beneficia el pequeño ahorrador; cuarto, se busca eliminar el método de estimación objetiva de los rendimientos de actividades económicas, al que se acogen exclusivamente autónomos y pymes; quinto, se ambiciona la introducción de impuestos sobre "consumos nocivos" que, de nuevo, castigarían especialmente al ciudadano medio; y sexto, se pretende acabar con la actual reducción de un 40% de los rendimientos irregulares del trabajo (dietas por traslado, indemnizaciones laborales, planes de pensiones de empresa, seguros de dependencia, etc.).

En última instancia, lo que PP y PSOE (y obviamente IU) están representando no es más que un vistoso ritual populista con el propósito de legitimar ante la mayoría de la población el infierno fiscal que están construyendo y que desean seguir construyendo en España durante los próximos años. Cada uno a su manera, lavando el cerebro a su electorado para que terminen agachando la cabeza.

Pero no nos confundamos: entre los disparates pauperizadores del PSOE de Rubalcaba no hay ninguna maldad que Montoro no haya cavilado antes. La casta avanza unida en su objetivo de achicar el mercado para agrandar el Estado. A costa de todo: de nuestra libertad y de nuestra prosperidad.

Juan Ramón Rallo, director del Instituto Juan de Mariana y profesor del centro de estudios OMMA.

http://www.eleconomista.es/interstitial/volver/Nuezoct13/opinion-blogs/noticias/5306577/11/13/Rubalcaba-aprendIz-de-Montoro.html

 Os dejo también un comentario a la noticia que no tiene desperdicio realizado por Petete:

Lo peor no está ahí. Lo peor son las rentas "ficticias" inventadas por Hacienda y sobre las que se imponen impuestos. La más conocida son las de sucesiones y donaciones (se impone un impuesto confiscatorio por un hecho -donación o herencia- que no ha supuesto ninguna renta), pero hay muchas más (el IBI, que penaliza la propiedad de una vivienda, aunque no se obtengan rentas, la posesión de una segunda vivienda, que genera rentas ficticias en el IRPF por las que hay que tributar, los préstamos entre socio y sociedades, que deben tributar aunque se hagan a tipo de interés cero, la posición de un administrador de una sociedad, que debe de darse de alta en la Seguridad Social, aunque no cobre ni un euro de la sociedad y aunque ya esté dado de alta previamente en el régimen general, etc.).

Lo he dicho muchas veces, la principal causante de la crisis económica no es otra sino Hacienda y sus funcionarios. Estos nuevos publicanos, a base de retorcer la norma y de aplicar criterios absurdos han hecho que mucha gente no se atreva a iniciar ninguna actividad económica.


Saludos e intenten no enfadarse mucho.....

domingo, 6 de octubre de 2013

Presupuestos extraterrestres

Correr por Valdebebas, entre Sanchinarro y la M-40 madrileña, es como conducir a través de la Extraterrestrial Highway, que une el desierto de Nevada con California. Son dos planicies deshabitadas, una urbana, la otra natural, y en ambas aparecen elementos ajenos al entorno. En la carretera estadounidense no hay gasolineras, pero sí una tienda de souvenires alienígenas. En el plan urbanístico madrileño no hay habitantes, ni tráfico, pero sí un palacio de justicia con forma de enorme donut dorado. Como el resto del barrio, salvo la ciudad del Real Madrid, está inutilizado.

 El miércoles salí a correr con dos amigos, Prado y Juan, por una carretera de Valdebebas. De repente, apareció un furgón de reparto en una rotonda. Me quedé mirando al conductor como se puede mirar a un rinoceronte en la Gran Vía. Casi me atropella. Supongo que hubiese destrozado los porcentajes de mortandad de tráfico del barrio, que se habrían disparado un 100%. Sin embargo, ningún periódico hubiera titulado así, sino con algo que interpretase el hecho. Algo como "Extraño suceso: arrollado un corredor en una zona casi sin tráfico". Es la diferencia entre la estadística y la realidad.

Llevamos dos semanas de mucho porcentaje, fruto de la publicación del último boletín del Banco de España y de los Presupuestos Generales del Estado. A grandes rasgos, plantean que la economía está ya creciendo (0,1% del PIB en términos intertrimestrales), que el año que viene lo hará un poco más (0,7% del PIB en términos anuales), y que el desempleo apenas se reducirá en unas décimas (0,1% en términos de la EPA). El presidente del Gobierno ha puesto un titular a estos datos en su reciente viaje a Japón: "Ahora se habla cuán grande va a ser la recuperación".

Por si acaso me he equivocado de Informe de Banco de España, me lo descargo de nuevo. Y empiezo a buscar trazas de la recuperación de la que habla el presidente. Así, por ejemplo:

1.       En la página 7 se dice lo siguiente sobre los salarios: "Continuó la moderación interanual tanto en la remuneración de los asalariados (-1,1%) como en la formación bruta de capital fijo". Es decir, las rentas de las familias siguen tan a la baja como la inversión de las empresas.

2.       En la página 17 se dice lo siguiente sobre el crédito: "el desglose por sectores evidencia (...)
cierta estabilidad en el ritmo de retroceso en los fondos captados por los hogares y por las empresas y de un mayor dinamismo de los pasivos de las administraciones públicas". Es decir, que el proceso de caída del crédito es constante en la economía real, mientras que la Administración tiene más facilidades para endeudarse en los mercados internacionales.

3.     En la página 33 se dice lo siguiente sobre las empresas: "En el primer trimestre de 2013 se prolongó la tendencia decreciente de la actividad, aunque el ritmo de contracción se moderó un poco algo en comparación con el mismo periodo de 2012". No merece mayor comentario.

4.     En la página 37 se dice esto sobre el empleo: en el primer trimestre "el número de empresas que destruyeron empleo se situó en el 59,4%, porcentaje tres décimas por encima del año anterior". No obstante, en la página 47 se matiza que en el segundo trimestre de 2013, el empleo atenuó su ritmo de descenso interanual hasta el -3,6%, un punto porcentual menor al registrado en el primer trimestre". La destrucción de empleo, a pesar de ser inferior al -4,6% de periodo anterior, sigue siendo la mayor desde el último trimestre de 2011, es decir, desde que el actual Gobierno tomó posesión.

 ¿Es posible hablar de "cuán grande será la recuperación" con estos datos? Pues depende de cómo se module el mensaje. El Gobierno ha optado por recurrir a metas muy conservadoras tanto de crecimiento como de empleo para dar sensación de mejora según las va superando. Ya ha revisado al alza las previsiones de 2014 y, muy posiblemente, lo tendrá que volver a hacer por la misma inercia del ciclo económico. Pero dividir en dos los peldaños de una escalera para dar moral al ciudadano no implica que no haya que subirla de todas las maneras.

Mariano Rajoy encontró una economía con gran parte de la banca arruinada y unas administraciones que no pagaban a sus proveedores. Hoy gestiona un páramo de desempleo, asfixia fiscal y depresión del consumo interno en el que, a base de sacrificios, florecen algunos indicadores, como las exportaciones y cierto retorno en la confianza internacional en la banca. Los problemas antiguos no se han volatilizado, sino que han salido de los cajones de las administraciones para entrar en el casillero de la deuda. Ésta rebasará el billón de euros y exige pagar unos intereses de 35.000 millones de anuales.

Además de maniatados por el pago de intereses, los Presupuestos presentados esta semana como los de la "recuperación", en palabras del ministro Cristóbal Montoro, están encabezados por un dato que cuestiona en sí mismo esta calificación: el gasto en desempleo subirá un 10%. La previsión de creación de puestos de trabajo es positiva en términos de la Encuesta de Población Activa (+0,1%) y negativa en términos de contabilidad nacional (-0,2%), porque ésta última no recoge la contratación de baja calidad. Es decir, que los pocos empleos que se generen serán mal pagados.

Si tenemos en cuenta que la presión fiscal estará en máximos de la democracia, con el consiguiente drenaje del bolsillo ciudadano y empresarial, y la inversión pública en mínimos desde tiempos de Naranjito, da la sensación de que el Gobierno lo fía todo a que la economía se vaya desperezando a base de la denominada "devaluación interna" que, en lengua común, se llama recorte de salarios para exportar mejor. Todo ello con la contrapartida de que la demanda interna, que representa un tercio del PIB, seguirá en mínimos desde 2011.

De las reformas para regenerar las instituciones y mejorar la calidad democrática del país, que tienen un notable impacto en la economía a medio plazo, no sólo ni se habla, sino que se brindan espectáculos tan edificantes como el sainete de nombramientos en la Comisión de la Competencia o el enchufe del ex ministro Juan Carlos Aparicio en el consejo de Indra con el dinero de todos.

En la Extraterrestrial Highway la Policía te obliga a tener los faros del coche encendidos en pleno día porque hay tal nivel de luminosidad que, en el improbable caso de que se cruce un coche de frente, te impide verlo. El crisol de destellos lo ha convertido en un lugar famoso por los accidentes, pese al escaso tráfico que hay, y por los presuntos avistamientos ovnis. El Gobierno ha optado por intentar deslumbrar a una ciudadanía exhausta con los primeros datos positivos con el consiguiente riesgo de que, a la primera circunstancia adversa, la economía se vuelva a estampar.

De la recesión se puede salir con un Excel, pero a la recuperación sólo se llega con empleo. Alterar los factores de esta ecuación puede llevarte a creer que los brotes verdes son bosques o que el palacio de justicia de Valdebebas es una nave espacial, cuando ni siquiera es un palacio de justicia. Sólo es deuda.

Fuente. Diario El Mundo.

Francisco Pascual.

http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/nodoycredito/2013/10/06/presupuestos-extraterrestres.html

domingo, 16 de diciembre de 2012

Arturo Fernández aprobaba cuentas sin leerlas y además estafaba a Bankia

El vicepresidente primero de CEOE, Arturo Fernández, que hoy declaró como imputado en el caso Bankia, dijo que los exconsejeros que, como él, aprobaron las cuentas reformuladas del grupo que arrojaban pérdidas millonarias, lo hicieron para quitarse "esto de encima de la forma más rápida posible".

Arturo Fernández. consejero de Caja Madrid, que debía velar por el bien de la empresa, que debía exigirle transparencia, buen hacer, buen gobierno, esfuerzo, excelencia en definitiva....nos entramos por él mismo que iba a los Consejos como quien va a un bar a tomarse unas cervezas con los amigos... es decir con la manos en los bolsillos. Que no se miraba ni por el forro las cuentas de su propia empresa que debía aprobar o rechazar, que le daba igual lo que pasaba o lo que se hiciera....

Señor Fernández, es que usted cuando iba a los Consejos de Caja Madrid/Bankia se embolsaba los bolsillos como buen Consejero. En concreto usted se embolsaba 145.000 euros anuales....y ahora nos enteramos que por no hacer nada....

Esto es dejación de sus funciones de una manera manifiesta, pero sin embargo cobraba por un trabajo que no realizaba, y a eso se le llama estafar, vamos robar que es lo mismo. 

Aprobaba cuentas falsas y además estafaba a la empresa. Vamos para ser un ejemplo para los empresarios.  Más comentarios sobran....

Fernando García

 

Miguel Blesa timó a sus clientes

Miguel Blesa, echa la culpa del timo de las preferentes a los propios clientes que las compraron alegando que eran tontos por no leerse la letra pequeña.

Este personaje acude al Congreso de los Diputados a decir barbaridades y se queda tan ancho... Señor Blesa, que no merece tal tratamiento, la letra pequeña no debería existir en los contratos. ¿por qué existe? En otros países no la hay. ¿Para qué se pone? No encuentro la razón lógica. Para usar menos papel...no me diga que se ha vuelto ecológista, jajajajajaja. Será para esconder lo que no se quiere contar supongo, no tiene más sentido....

Los contratos deben tener la misma grafía, el mismo tamaño de letra vamos. La Arial 12 de toda la vida..... Además en los primeros dos párrafos, y eso sí, en letra grande deberían aparecer las cláusulas importantes de lo que se contrata. En el caso de las preferentes claramente destacado por ejemplo:
  • Se trata de producto ilíquido, no cotiza en los mercado secundarios y por ello no podrá venderlas más que al banco que las emitió cuando éste lo considere y al precio que considere. 
  • No podrá sacar la inversión en 20, 30, 40 años... o nunca como son las permanentes. 
 ¿Es tan difícil poner esto en, pongamos, Arial 24 al principio del contrato? ¿Y que se firme justo debajo?

Lo demás, señor Blesa, es engañar, mentir, falsear, jugar con las ilusiones de las personas y convertirse en un vulgar bucanero de agua salada. Lo que parece que es en lo que usted se ha convertido. Y además después de hacerlo, se burla de sus clientes con una chulería impropia de un ciudadano.

Fernando García




viernes, 14 de diciembre de 2012

What’s The Future Of The Sharing Economy?

As more and more businesses start that are based on using existing resources instead of selling new ones, how can those businesses mesh with an economy built to facilitate consumption?

In San Francisco, you can find the “Airbnb-of-everything." Just as Airbnb capitalized on the fact that many of us have a spare bed, bedroom, or even apartment from which we’d gladly make some money, many other industries have followed suit. Today, you can earn money by filling the spots in your car on a road trip, being a personal tour guide for out-of-town visitors, lending your car out when you’re not driving it, or doing odd jobs for people in the city.

At Collaborative Fund, the fund I founded to invest in collaborative businesses, we are helping to support a cultural shift away from excess, hyper-consumption, and ownership, and toward access, sharing, and efficiency. We hear about new stories that exemplify this shift all the time, like programmer Avi Flombaum quitting his day job at a startup where he was CTO because his hobby teaching Skillshare classes earned him $100,000 in one year. Few teachers make that much in traditional schools.Or Curtis Chong, who earned $5,300 in a year letting others drive his Honda Civic worth $4,800 on RelayRides. These marketplaces enable people with excess supply to find demand, unlocking viable economic activity.

If I make the majority of my income selling jewelry on eBay or Etsy, or hosting guests in my spare room on Airbnb, is that my job?

Still, there are key questions facing these budding markets: job creation, regulation, and long-term business growth.

Jobs

Taking a step back from the success of Flombaum and Chong, it’s clear we’re living in a job-anxious landscape with high unemployment and frustrating under-employment. As startups like Skillshare or RelayRides gain traction, peer marketplaces are coming under the microscope. Economists and journalists question whether the technology boom of Silicon Valley actually creates jobs. The Kauffman Foundation reported that the number of new employer-enterprises (business that hire others) has declined since the 2008 recession, despite entrepreneurship rates increasing.

Apple, the most valuable company in the world, only employs 43,000 people, most of whom work in retail stores and earn roughly $25,000 a year. So we have to ask, do gigs--some full-time, some part-time--qualify as sustainable jobs? If I make the majority of my income selling jewelry on eBay or Etsy, or hosting guests in my spare room on Airbnb, is that my job? If not, what is a job?

In a partnership with design firm IDEO, Collaborative Fund attempted to answer this question by imagining ways people might sustain themselves in the future, and identified some of the businesses already reshaping our definition of work. We were prompted by the term the gig economy--a nation of freelancers that now includes one in three working Americans. While many of the new companies facilitating this lifestyle are young, the sector has shown rapid growth, and municipal and federal regulators are taking note.

Regulation

Regulation of Internet-facilitated sharing has a standing history. Napster demonstrated how peer-to-peer sharing could wreak havoc on institutions, and even entire industries. Craigslist is still a buy-at-your-own-risk platform. And today, ride-sharing services like Uber--where black-car drivers act like on-demand taxis--has come under fire for operating in gray areas of legality. Airbnb has faced regulatory challenges at the municipal level in San Francisco and New York, and the California Public Utilities Commission issued a cease-and-desist warning to Lyft and SideCar, two popular ridesharing services based in San Francisco.

Some worry that these new businesses will create an informal economy, which lacks the safety nets of the formal economy.

The regulatory instinct is to resist new forms of economic exchange to protect both buyers and sellers from fraud or danger. But beyond the questions of trust and reputation, regulators and investors alike are wondering: Does it slow down construction if we use Airbnb instead of hotels? Does it slow down Detroit manufacturing if we share cars and rides instead of buying new ones? Does increasing productivity from existing resources hinder economic growth?

The oft-cited Jevons paradox proposes that using a resource with more efficiency actually increases, rather than decreases, the use of that resource. But it’s not obvious that efficiency and growth are complements. So, should the laws of small business taxation apply to someone who is a full-time Skillshare teacher, like Avi Flombaum? Some worry that these new businesses will create an informal economy, which lacks the safety nets of social security, health insurance, anti-discrimination, and taxation. These are defining aspects of our social fabric, no matter your politics, and it’s time to rethink how we support them in this new economy.

Long-Term Growth

Most Lyft drivers or TaskRabbits we’ve encountered are just glad to have income coming from somewhere. And beyond individual gain, these marketplaces boost local economies. Airbnb hosts have contributed $56 million in spending to San Francisco; $43.1 million of that figure supported local businesses around the hosts’ homes. But platforms that facilitate opportunity to create wealth must be built to last. Otherwise their impact is nominal, if not damaging to the ecosystem long-term.

You have to be wary of over-exuberance by entrepreneurs and investors, who could latch onto this trend for quick gain instead of creating a true foundation and scalable businesses. Remember the post-The Inconvenient Truth enthusiasm for startups targeting the green and eco-friendly audience? Much like the “Airbnb-of-everything," today, then we saw the “Eco-of-everything."

Here’s the history lesson: Many of those "green startups"--even those with big venture backing--failed because they lacked authentic core values, patience from their investors, and, most importantly, a solid foundation built on real business logic.

The Future

The road ahead for collaborative businesses will be filled with many obstacles. Governments will struggle to keep pace with innovation. New businesses without a sound economic plan will fail. In the near-term, our economy will continue to be based largely on consuming new products and services en masse.

However, I’m optimistic. Collaborative businesses are now working their way out of the hype phase and getting tested and refined in ways that will determine their long-term role in the economy.

Entrepreneurs and consumers are finding efficiencies and adapting to the reality of a world with fewer resources and latent potential. As jobs evolve away from traditional corporate models and regulatory challenges get worked out, collaborative businesses are poised to generate the greatest financial return on investment over the next decade and beyond.

Source:  http://www.fastcoexist.com/1681009/whats-the-future-of-the-sharing-economy

sábado, 14 de julio de 2012

El Gobierno reafirma que el desastre de los bancos lo tenemos que pagar los trabajadores

Hola a todos, he vuelto de vacaciones y.... plafff, como si de una bofetada al sentido común se tratara, me encuentro con la prevista subida del iva. El Gobierno español, y el resto de los europeos siguen empeñados en querer despeñarse y despeñar con ellos a todos sus ciudadanos con unas decisiones, cuando las toman, del todo incoherentes y cuyas consecuencias no hacen más que ahondar la crisis que ellos han formado.

El Gobierno es categórico, con esta decisión: el desastre de los bancos lo tenemos que pagar los trabajadores. 

Y además si sirviera para algo, pues podríamos vislumbrar la salida a la crisis, pero, claro, esto nos lo están poniendo cada día más difícil.

Pero se hace más complicado de entender viendo la foto sacada del archivo de no hace mucho tiempo. Así pensaba el PP cuando estaba en la oposición.

Las subidas del iva nunca han sido buenas medidas porque no han alcanzado casi nunca su objetivo: recaudar más. Normalmente han recaudado lo mismo y en algunos casos han recaudado menos. Esto ya le pasó a Felipe González en su tiempo y recientemente al Gobierno Italiano.

El Gobierno considera que parte de la subida no irá a los precios si no que se absorberá en los beneficios de las empresas. Bueno, además de hacer de "pitonisa gobernanta" y prever el futuro, es que esa hipotética medida iría acompañada de una menor recaudación por impuesto de sociedades, entonces... ¿para qué?

Lo que pasará probablemente es que los precios, subirán y la inflación con ellos. Total nada.

Pero, además puede suceder otra cosa que nadie comenta. La subida del IVA no trasladaría a los precios... ni tampoco a estrechar los márgenes empresariales. Se trasladaría a los salarios de los trabajadores de las empresas, que así van consumirían todavía menos, bajando la recaudación por  IVA, por IRPF y por cotizaciones a la Seguridad Social. Con ello, el Gobierno obtendrá lo contrario a lo que quiere y el déficit no se reducirá.

Y eso sin mencionar que el iva, al ser lineal, afecta más a quien gana menos.

Con estos dos partidos políticos que tenemos en España estamos apañados.....

Suerte a todos, no perdamos el optimismo en nosotros mismos y nuestras posibilidades, porque eso nunca nos lo va a quitar nadie.

Ánimos y un saludo,

Fernando García

domingo, 1 de julio de 2012

Mamá, rescátame!!!!!!

Mi amigo Bernardo me envió esta viñeta por Twitter, y la verdad es que me parece, con sentido del humor, que describe muy bien la situación que hemos vivido los últimos años en España. Gracias Bernardo!!!

Que lo disfrutéis.


Fernando García

sábado, 16 de junio de 2012

Grecia: la penúltima oportunidad de ser sensatos

Las elecciones de mañana en Grecia se nos han presentado por parte de nuestros administradores europeos como un día clave (y van..... no sé he perdido la cuenta). Nos llevan asusutando, especialmente a los griegos, de que votar contra las opiniones de Bruselas y de Merkel, es peor que una herejía y que se desencadenaría una guerra nuclarae planetaria y que planetas enteros explotarán... y demás milongas.

hay que recordar que estos mismos administradores europeos llevan cuatro años (sí más de 4 años!!!) gestionando una crisis y que en vez de arreglarla cada vez está peor y la economía de la zona cada vez más hundida.

Si tomásemos nuestras decisiones por los resultados que se obtienen, está claro que ningún griego con dos dedos de frente votaría seguir en esta hoguera de las vanidades en que se ha convertido la zona Euro. Parafraseando al Señor de los Anillos:

Una moneda para gobernarlos a todos, una moneda para encontrarlos,
una moneda para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas.

Sí, una moneda sin una política fiscal común, sin una política administrativa común, sin un banco central que la apoye, pues nació capado y así prosigue por obra de nuestros políticos, sin un objetivo de crecimiento, sin posibilidad de comprar deuda en los mercados primarios, sin nada detrás.... La moneda más débil del mundo.

No es argumento razonable decir lo mal que nos iría si hiciéramos algo que no se ha hecho y aducir un miedo que nadie conoce. Que yo sepa desde que murió Merlín no hay en este mundo adivinadores del futuro, y desde luego la Troica es la menos preparada para ver el futuro. 

Grecia tiene ante sí la posibilidad de salirse de este mundo de Mordor que no está tocando vivir sin sentido. Un mundo donde no se cambia nada, donde no se toman decisiones, y donde la oscuridad cada vez se torna más oscura haciéndose compañera inevitable de nuestras fatigas. Un mundo donde perdemos de un plumazo derechos adquiridos a base de esfuerzo y de lucha. Todo por el Anillo de Poder, digo la Moneda de Poder.

Griegos innovad!!! Buscar otra salida aún que estáis a tiempo. El ojo de Mordor está puesto sobre vosotros de forma inquietante.

Como decía Tucídides, "Es la libertad o la tranquilidad. Tienes que elegir. Serás libre o estarás tranquilo. No puedes tener ambas cosas."

Fernando García




jueves, 26 de abril de 2012

Comentarios varios a Noticias breves

"La justicia europea permite a los estancos españoles importar tabaco. Declara ilegal la normativa española". Si es que somos el hazmereir de Europa, tenemos legislación ilegal y nos da igual...... y desde fuera nos lo tienen que decir!!!!

PARADOJA: Argentina cierra las puertas a Repsol en su país, pero le abre el grifo del gas que produce en Bolivia al duplicar la importación desde allí. Debe ser como dar limosna.....

"Los expertos piden a Rajoy abaratar más el empleo para salir de la crisis". Lo que nos faltaba. Rajoy que en vez de expertos te han debido meter a subnormales. Te han dado gato por liebre.

"Bruselas propone aplicar el Erasmus al mercado de trabajo". Ahora los hijos irán a visitar a sus papis, qué guay!!! ya sabéis, papis id a trabajar donde vuelo Ryanair que nos sale más barato ir a veros....jajajaja. Vaya progreso de civilización!!!!!

"La agencia de calificación Standard & Poor's (S&P) rebajó hoy en dos escalones la nota que le otorga a la deuda soberana de España hasta situarla desde A a BBB+, con perspectiva negativa". Los de S&P son más negados que nadie, pero ahora hasta pueden tener razón..... sin crecimiento no hay ni recortes que valgan. Lo importate es crecer Rajoy, que estás empanado como todos los europeos!!!!

"El Consejo de Ministros tiene previsto aprobar este viernes un plan de lucha contra el empleo irregular y el fraude en las prestaciones por desempleo". Lo malo es que para sacar a la luz cuatro duros te vas a gastar tres. Piensa en grande y dispara sobre los que se llevan millones, que nos trae más a cuenta a todos. No os quedéis en las minudencias, como siempre.

Fernando García

sábado, 24 de marzo de 2012

Menos es más

En una sociedad en la que el crecimiento continuado es el motor de la economía, cada vez son más quienes alertan de que este sistema no es viable en un planeta con recursos finitos.

Uno de los momentos más fascinantes del documental Inside Job, una anatomía de la crisis financiera, es el de la intervención del psiquiatra de algunos brokers de Wall Street. El médico describe a sus clientes como gente insaciable que nunca tenía suficientes aviones privados, trajes de marca, residencias, relojes de oro, joyas, cuadros de firma, caballos purasangre y demás extravagancias. Otro testimonio cuenta cómo algunos habían confesado sentir adicción a ganar dinero y pedían más control.

Más allá de la anécdota, las actitudes de muchos banqueros de Wall Street representan un modo de funcionar que se ha estandarizado en los últimos años. Un sistema basado en ganar de forma desmedida a partir de gigantescos créditos especulativos, sin importar que durante el proceso se engañe, se robe o se perjudique a las personas y al medio ambiente. Porque el pillaje actual no se da solamente en el mundo enmoquetado de las altas finanzas, sino también en los fondos marinos, esquilmados metódicamente por la industria pesquera, y en los bosques, selvas, montañas y desiertos del planeta que puedan proporcionar recursos para seguir ganando dinero.

Como declaró el vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, la codicia, el afán excesivo de acumular bienes, ha sido una de las principales razones de la crisis.

¿Se puede ser adicto al dinero? En principio, la ambición y el deseo de prosperar son algo positivo. El ser humano tiene una especie de gen interno que le lleva a buscar la mejora, y de ahí deriva el desarrollo.

El problema aparece cuando el prosperar se confunde con tener más y más y el acumular se convierte en la única meta, desembocando en comportamientos típicos de alguien enganchado. "Sí, hay conductas que podrían definirse como de adicción al dinero", afirma el psicólogo Federico Avalle. "Casos en los que este afán por ganar se manifiesta a través de una conducta compulsiva que relega a un segundo plano las otras áreas de la vida del paciente, como la familia, las relaciones sentimentales y las amistades".

Pero si hasta no hace demasiado las conductas de este tipo se veían incluso como amorales y se ridiculizaban en caricaturas como la del Tío Gilito (quien gustaba de zambullirse en monedas de oro cada mañana), la sociedad de consumo imperante se ha rendido a los estilos de vida centrados en el exceso. Yates con griferías de oro, coches gigantescos, armarios con cientos de pares de zapatos, mansiones con piscinas cubiertas, descubiertas y semi-cubiertas, pistas de esquí en pleno desierto, hoteles de siete estrellas, urbanizaciones de lujo en islas artificiales. "La ostentación de los más ricos se ha convertido en un modelo".

A otro nivel, con el acicate del crédito fácil, las clases medias y bajas se lanzaron también al consumo frenético. Todo ello con el beneplácito de un sistema económico basado en este gasto constante. "Sí, la civilización occidental se sostiene sobre un crecimiento continuado que nos ha hecho entrar en una espiral en la que, para hacer funcionar la maquinaria económica, nos hemos de obsesionar por el consumo: nos han hecho adictos, en definitiva", afirma Stefano Puddu, uno de los portavoces en España del decrecimiento.

Este movimiento, que propone un cambio de paradigma para una nueva economía, tiene uno de sus impulsores en Serge Latouche, quien considera que, tras decenios de despilfarro, "hemos entrado en la zona de tempestades, en el sentido literal y figurado". Para este economista francés, una sociedad basada en la acumulación ilimitada y la depredación sistemática de los recursos naturales (iniciada con los procesos colonizadores europeos) es insostenible. "Ese sistema está condenado al crecimiento. Y cuando el crecimiento disminuye o se para, hay crisis, incluso pánico. Esta necesidad hace del crecimiento un círculo vicioso", alerta en su obra La apuesta por el decrecimiento (Icaria).

Más que una teoría nueva, el decrecimiento es un término provocador para alertar de una necesidad de cambio. Entre otras cosas, propone una vuelta voluntaria a la simplicidad: desintoxicarse de la cultura del usar y tirar, del gasto energético desmedido y el crédito incontrolado. En definitiva, tratar de llevar una vida más sencilla. "No se nos pide, como aseguran algunos críticos, que tengamos que volver a la edad de piedra "puntualiza Stefano Puddu", sino tan sólo, como dice Latouche, al nivel de vida en Francia en los años 60: una forma de vida más austera pero con una calidad alta y que no sobrepasaba la huella ecológica que se podía permitir el país".

Latouche no es el único que propugna salir de esta espiral. La idea de poner límites al crecimiento, de apostar por el largo plazo en vez del corto, la comparten o la compartieron otros economistas e intelectuales de prestigio, como Nicholas Georgescu-Roegen, Ivan Illich, René Dumont y los Nobel Amartya Sen y Joseph Stiglitz. En España, el ex ministro de Industria Joan Majó también considera necesario reducir el consumo a la mitad y poner en marcha una "segunda revolución de la energía". Algo que cree que es posible hacer sin que por ello se deba reducir drásticamente el bienestar (aunque sí cambiar el modo de vida). De una forma u otra, todos denuncian los graves fallos de un sistema de enriquecimiento que va en paralelo al empobrecimiento de millones de seres humanos. Porque las desigualdades sociales se están acentuando: cada vez hay gente más desmesuradamente rica y gente más pobre.

"Muchos argumentan que ´nunca hemos vivido tan bien como ahora´, y sí, seguramente en España la gente vive mucho mejor que hace 20 años", explica Stefano Puddu. "Pero hoy España es un país con una deuda acumulada que va a repercutir en un par o tres de generaciones" Los jóvenes se han dado cuenta de esto y por esto salen a la calle, con toda la razón". Para Puddu, la pobreza se ha sustituido por una forma de "riqueza aparente" que hace a las personas más adictas a un tren de vida que no se pueden permitir y que "lleva a la miseria de una forma bastante rápida. Además, para mantener este nivel de vida tenemos que dedicar cada vez más tiempo a trabajar" Los que tienen la suerte de hacerlo", añade.

El sistema para crear adictos al consumo se ilustra muy bien en Tirar, comprar, tirar, un documental que reflexiona sobre por qué hemos confundido gastar con bienestar. Entre otras cosas, el reportaje demuestra que prácticas como la obsolescencia programada (la planificación del fin de la vida útil de un producto) no son mitos urbanos, sino estrategias de mercado que, junto a la publicidad, han contribuido de forma eficiente a crear esta rueda de consumo desaforado.

"Tenemos una definición de riqueza que me parece muy restringida: lo material lo ha acaparado", afirma Cosima Dannoritzer, la directora del citado documental. "La riqueza es un coche grande, lo último de la electrónica, reemplazar las cosas constantemente" Yo creo que nuestra definición de libertad se ha vinculado demasiado al derecho de comprar cualquier cosa, y la libertad es otra cosa".

Pero ¿cómo desintoxicarse, aprender que hay otras gratificaciones además de ir de compras o poseer el último gadget electrónico? Para Federico Avalle, una de las respuestas está en la pedagogía, "Se pueden elaborar planes educacionales para cambiar una sociedad que se estructura casi exclusivamente en torno a las gratificaciones materiales", sugiere, aunque apunta que todos, políticos incluidos, deben abordar este cambio de mentalidad.

Para Cosima Dannoritzer, es asimismo necesaria una reflexión personal y apostar por estilos de vida más sencillos pero igualmente placenteros, que no incluyan siempre el gastar: "Hemos olvidado que hay cosas que no se pueden comprar, como la amistad, el tiempo u otras necesidades. Por muchos teléfonos que tengas, si no tienes amigos o un rato para llamarlos, ¿de qué sirven?", se interroga la directora.

Serge Latouche va más allá y cuestiona por qué el bienestar de un país se basa en índices esencialmente económicos, como el producto interior bruto (PIB). "Hemos sido formateados para ver la medida de nuestro bienestar estrictamente proporcional a nuestro consumo mercantil", escribe. En su opinión, sería suficiente calcular de otra manera la riqueza para salir de la espiral del crecimiento. Y hay otros índices: como el FIB (felicidad interior bruta, que se aplica en Bután), el de Desarrollo Humano de la ONU y el del Planeta Feliz, de la New Economics Foundation. Sistemas que miden la calidad de vida con otros parámetros, como el acceso a la salud, la educación y la cultura, la conciliación laboral y familiar, el bienestar psicológico, la calidad del medio ambiente, la seguridad y la vitalidad de la comunidad, entre otros.

Fuente: EVA MILLET http://www.diariodemallorca.es/vida-y-estilo/salud/2011/12/12//727743.html

viernes, 13 de enero de 2012

Standard & Poor's, un pollo sin cabeza

Y aquí llega un viernes 13, día de horror y matanza según nuestro cine contemporáneo,
Standard & Poor's a hacer otra matanza, esta vez a la zona Euro. O mejor habría que decir que la matanza se la hace a sí mismo....

Sí, Standard & Poor's, la misma empresa que hace 3 y 4 años otorgaba las más altas calificaciones crediticias a las que después se descubrieron por todo el mundo como hipotecas basura. Vaya análisis debieron hacer, madre mía!!!! O es que estaban en el ajo? A estas alturas ya me creo cualquier cosa.

Y debe ser que para lavar su imagen, pues quitan "letras" a país que se cruza por delante. Se han inventado un nuevo juego, el tiro al pichón.....

Cuando todos los ciudadanos ya sabemos de los graves problemas que tienen los países de la zona euro, es cuando menos falta nos hace que una agencia nos lo diga otra vez, ¡¡¡si ya lo sabemos señores!!! Para llegar a esa conclusión no hay que analizar mucho. Lo vemos todos los días en los datos de los periódicos. Es por eso que las bolsas ya no se inmutan ante lo que digan.....

Qué bajo han caído......, en los lodos del mercado financiero.

Fernando García




viernes, 30 de diciembre de 2011

Rajoy nos mintió a todos

Durante todo el año 2011, Rajoy ha venido afirmando la idea de que subir los impuestos era una medida retrógada, injusta y que no resultaba eficaz. Por ello, afirmaba no la iba a aplicar, más bien al contrario. Iba a disminuir los impuestos a los autónomos a fin de reactivar la economía.

Pero estamos a menos de diez días de su toma de posesión y se ha descolgado subiendo los impuestos, el IRPR en concreto, el que grava las rentas de los asalariados, el que grava sus ahorros y por ende el que grava el consumo, uno de los caballos que tiran de la economía.

RAJOY NOS MINTIÓ

Ahora basándose en que se ha encontrado "de repente" un déficit del 8%, en lugar del objetivo del 6% del gobierno de ZParo los sube. Pero señor Rajoy, no nos venda sandeces...todos sabíamos que el objetivo del 6% no se iba a cumplir a fin de año. ¿Acaso el gobierno de ZP ha cumplido alguno? Pero si el hecho de que España iba a desviarse un par de puntos sobre dicho objetivo era vox ppuli. Ya salió en el verano en los medios de comunicación generales, y ya se rumoreaba en Bruselas que era imposible cumplir el objetivo propuesto por ZP.

Así que de sorpresa nada de nada, señorito. Y con los datos que deben disponer ustedes, mucho menos....

RAJOY NOS MINTIÓ

Pero lo más triste de todo es que, además de habernos metido la mano en nuestros esquilmados bolsillos, (saludo desde aquí a una amiga mía que no los tiene tan esquilmados puesto que le tocó la lotería de Navidad, jajajaja), es que tenía razón, no servirá para nada, porque hundirá aún más el consumo, aumentará la morosidad al disponerse de menos renta, y desincentivará hasta trabajar (mejor cobrando el paro hasta que se agote).

Rajoy dijo que "más impuestos es más paro y más recesión" y que ello "va a afectar a las clases medias y a las clases trabajadoras", que "son las que están sufriendo las políticas que estamos viviendo en españa".

Pues señores, como si oyen llover. Parece que el que llega a la Moncloa, debe idiotizarse nada más entrar por el dintel de la puerta.

Ah, claro, que se me olvidaba, qué fácil es subir los impuestos a los asalariados (los de siempre) y no tocarles el dinero a los que realizan sus negocios y trabajos en la economía sumergida....esos no pagan nada. Sí señor, qué buen ejemplo, en lugar de perseguirlos con toda la fuerza del Estado. ¿Debemos recordar que con aflorar un 50% de esa economía sumergida no estaríamos en crisis y no habría problemas de deuda?

Pero no, lo más fácil, aunque ni siquiera sirva para nada más que alargar la crisis actual era mentirnos primero y subir los impuestos después..... vaya panorama que nos espera.....

La pregunta ahora es RAJOY NOS MINTIÓ, ¿NOS SEGUIRÁ MINTIENDO?

Fernando García







domingo, 25 de diciembre de 2011

The big hitters of 2011

The Economist most popular print edition articles of the year

They present an interactive "tree map" of top stories from the 2011 print edition, in which the size of each box represents relative popularity (measured in page views).


The failing economies of America and Europe stand out here, a grim reflection of the prevailing tale of 2011. Deposed leaders also feature: Silvio Berlusconi wins top spot; the death of Osama Bin Laden also proved popular. Colonel Qaddafi's capture just failed make the cut, however. In fact, our extensive coverage of the Arab spring is absent from the list. This year, it seems, readers were more interested in economic collapse than in the fall of dictators. In the long-run, the latter will hopefully prove to have been the more important theme of 2011.


  1. 1."The man who screwed an entire country"Silvio Berlusconi's recordJun 9th
  2. 2."Asia's lonely hearts"The decline of Asian marriageAug 20th
  3. 3."Is this really the end?"The euro zoneNov 26th
  4. 4."Shame on them"America's debtJul 7th
  5. 5."Osama Bin Laden"ObituaryMay 5th
  6. 6."Be afraid"The world economyOct 1st
  7. 7."On the edge"Italy and the euroNov 24th
  8. 9."What's wrong with America's economy?"Angst in the USApr 28th
  9. 8."Time for a double dip"America's economyAug 6th
  10. 10."Europe's rescue plan"Economic crisisOct 29th

viernes, 9 de diciembre de 2011

Paranoia Europea: otro paso atrás en la posible salida de la crisis

Después de una semana de conjeturas y optimismo, nueva "patada a la lata" de los líderes europeos, esta vez con doble pirueta y mortal. Ahora se sacan unas nuevas condiciones del Pacto de Estabilidad existente, más restrictivas, pero que se cumplirán, siendo optimistas, dentro de más de 5 años. Y mientras tanto, ¿qué? Yo pensaba que el problema lo teníamos ahora. 

El déficit no podrá traspasar el umbral del 0,5% del PIB de déficit estructural y habrá "consecuencias automáticas parta aquellos que superen el 3% de déficit presupuestario, el límite actual. En cuanto a la deuda, debe ser inferior al 60% del PIB, lo que ya se obligaba en el Pacto de Estabilidad actual.

Esto quiere decir que si entrar en vigor ya, con respecto al déficit sólo 2 países de los 27 lo cumplirían: Estonia y Suecia. Y otros 3, Dinamarca, Luxemburgo y Finlandia, con déficits inferiores al 3% estarían incumpliendo. pero es que los restantes, 22 países, deberían tener "consecuencias automáticas" (léase multas) según el nuevo acuerdo. Que me da la risa floja, vamos todos multados por todos.....

Señores que actualmente tenemos déficits del 31% Irlanda, 10,6% Grecia, 9,8% Portugal, 10,3% Reino Unido, 9,3% España... Vamos como para decirles que bajen a un 0,5%!!!! Vamos la paranoia Europea en pleno auge.

En lo que respecta a la deuda las cifras son parecidas, 14 Estados superan el 60% permitido, mientras que sólo 13 lo cumplen (Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Polonia, Rumanía, Eslovenia, República Checa,, Eslovaquia, Finlandia, Dinamarca y Suecia). Grecia llega a un 144,5%,  Italia 118,4%, Alemania 83,2%. 
 
Pero es que si volvemos la vista atrás nos encontramos con que Francia y Alemania, lo adalides de este nuevo Pacto, han estado durante varios años incumpliendo las condiciones del Pacto de Estabilidad, en concreto el del déficit máximo del 3% y nadie ha dicho nada. Es más, ahora son los países mejor preparados contra la crisis...paradojas del destino, o esto que nos venden es pura bazofia.

Otro paso atrás en la posible salida de la crisis. No se crece y no se crecerá, es lo que sentencian nuestros administradores. Y además hacemos planes para cumplirse dentro de años y ninguna receta válida para ahora, par cuando la crisis nos aprieta.

Y luego dirán que los mercados son malos, y que ellos lo hacen muy bien. madre mía!!!

Fernando García






domingo, 4 de diciembre de 2011

Krugman, la receta de austeridad generalizada es un error

El nobel de Economía Paul Krugman denuncia que la retórica pública "está dominada por los cascarrabias del déficit y los obsesos de la inflación" y que tanto Europa como EEUU lo que necesitan son "políticas fiscales y monetarias expansionistas para sostener la economía".
No hay novedad en sus palabras, pero al economista estadounidense Paul Krugman no le queda otro remedio que repetir el mismo mensaje una y otra vez, variando el envoltorio y siempre ligado al devenir de los acontecimientos, al ver que los distintos Gobiernos caminan justo en la dirección opuesta a la que él recomienda.

Según Krugman, en un artículo publicado en el diario El País, "hasta los optimistas ven ahora que Europa se encamina hacia la recesión, mientras que los pesimistas advierten de que el euro podría convertirse en el epicentro de otra crisis financiera mundial". Piensa que a esta situación extrema se ha llegado porque los intentos de los gobernantes de arreglar las cosas que se torcieron en 2008 no han hecho más que empeorarlas y la madre de todas las culpabilidades la tiene la receta de la austeridad generalizada junto con la obsesión por la inflación del Banco Central Europeo.

"La combinación de austeridad para todos y un banco central enfermizamente obsesionado con la inflación hace que sea básicamente imposible para los países endeudados escapar de la trampa de la deuda y, por consiguiente, es la fórmula para multiplicar las suspensiones de pagos, los pánicos bancarios y el desplome financiero", afirma en el diario de Prisa.

Krugman afirma que se equivocan los líderes europeos al fijar el foco en el gasto elevado en las naciones deudoras. " El auténtico problema es un gasto demasiado reducido en Europa en su conjunto".

Como una de las posibles medidas concretas para cambiar la preocupante situación por la que atraviesa la economía europea, Krugman recomienda que el sur de Europa gane competitividad mediante el aumento de los precios en el norte, "aceptando temporalmente una inflación más alta para la eurozona en su conjunto".

"A estas alturas, los mercados han perdido fe en el euro en su conjunto", afirma el Nobel, quien predice problemas para todos los países europeos, deudores o no, derrochadores o no, en el presente contexto.

Volviendo la vista atrás, Krugman, siempre muy crítico con el papel del BCE, recuerda las palabras que al inicio de la crisis, en 2008, pronunciara el por aquel entonces presidente del organismo, Jean-Claude Trichet: "La idea de que las medidas de austeridad pueden provocar un estancamiento es errónea". Trichet creía que esas políticas inspirarían confianza, pero no fue así.

Años después los dirigentes insisten en aplicar las mismas fórmulas que, al menos por el momento, no han dado los frutos deseados. A Krugman no se le hace caso. Él continúa alzando la voz, denunciando lo que ve como un gravísimo error.

Noticia publicada en el periódico El Economista, España   04/12/2011

sábado, 26 de noviembre de 2011

Diccionario sobre el lenguaje que usan los políticos europeos: Crisis, Deuda, Países, Recortes,...

Aclarando el significado de los términos empleados por los administradores europeos.

Llevamos 4 años en que nuestros queridos gobiernos europeos, por centranos en ellos que otros nos tocan más lejanos, nos inundan todos los días con palabras tales como crisis, deuda, recortes, etc, que emplean de forma impersonal (no sea que algo les toque) y además como si fueran temas abstractos (a ver si alguien me dice algo).

Creo necesario, bajar esos "conceptos" a tierra, que es la única que pisamos. Así descubriremos que las falacias del lenguaje comienzan a confundirnos a todas horas, pero claro..., esa es su intención, por eso lo hacen.

Descubramos hoy algunas de ellas:

Crisis: Resultado de un mala gestión de los recursos que los ciudadanos aportamos obligatoriamente y sin rechisitar a los gobiernos europeos para que ellos los inviertan en nuestro beneficio. Al final, ni invirtieron, y menos en nuestro beneficio.

Deuda: Resultado del hecho continuado de los gobiernos europeos de gastar más dinero del que se les otorga, con el agravante de hacerlo en inversiones no productivas, por lo que no generan ingresos adicionales que puedan cubrir los desfases realizados.

Emisión de Deuda Pública: Como los gobiernos europeos siguen gastando y gastando sin control y por encima de sus posibilidades, necesitan pedir dinero prestado con unos intereses cada vez más elevados que ya pagamos los ciudadanos europeos. Esto último a ellos no les importa.

Países: Cuando hablan de países o estados, hay que entender que se refieren a los gobiernos de esos países, es decir a ellos mismos. Los ciudadanos, lamentablemente, aún en las democracias poco pintamos (ah, si que casi se me olvida, un día cada 4 años).

Rescates: Negocio de los países europeos ricos que obligan a aportar dinero a todos los socios de la zona euro, con la excusa de que no colapse no se qué sistema financiero. Así se presta dinero a países con problemas de liquidez, sacando un jugoso porcentaje de intereses sobre los prestado (véase el caso portugués, un 45% de intereses sobre el montante prestado).

Recortes: Servicios que un gobierno europeo deja de prestar a sus ciudadanos, aunque éstos los sigan pagando vía impuestos (los impuestos no se reducen en la misma proporción, claro), para con lo "ahorrado" poder pagar los intereses del rescate o los intereses de sus emisones de deuda, para poder así seguir gastando.

Otro día sigo con el diccionario, podría ser gracioso.... sino  porque es para echarse a llorar....

Fernando García

viernes, 25 de noviembre de 2011

¿Te rescato? - No gracias, que ya me hundo yo solito...

Portugal pagará 34.400 millones de intereses de su rescate de 78.000 millones de euros, un incremento del 45%. Alucinante!!!!!

Así lo ha confirmado el Ministerio de Finanzas luso como respuesta a una pregunta parlamentaria del Partido Comunista Portugués (PCP). Es la primera vez donde se expone públicamente el coste total de la ayuda para el país.

Los 34.400 millones de euros coresponden a los intereses, calculados en base a las tasas de interés pactadas en mayo y que equivalen al 45% de la cantidad acordada. Agárrate, ¿y eso es un rescate o un negocio-pelotazo de la UE?

De esta forma, Portugal deberá devolver mucho más de lo nescesitado, concretamente la módica cantidad de 112.400 millones de euros. Todo además a cambio de un duro programa de ajustes y reformas.

Y claro, la cuestión queda clara: los recortes que se sufran los ciudadanos portugueses no irán a ahorrar nada al país, irán a pagar los intereses del rescate, y el país seguirá igual de mal o peor, ya que no podrá ahorrar nada y además frenará su economía. ¿Y esto se lo han explicado a ssu ciudadanos?

Los líderes de la misión enviada a Portugal para la última evaluación de cumplimiento de recortes quedaron "muy satisfechos", es decir que está controlado, Portugal nos dará unos beneficios de 34.400 millones de euros!!!! Dicen las malas lenguas que se fueron frotando las manos, jajajajaja

Yo, es que flipo con el egoismo y la hipocresía de los líderes europeos!!!!

Se pone nuevamente de manifiesto el sabio dicho "Señor, librame de mis amigos que de mis enemigos me libro yo". Vaya amigos europeos que tenemos!!!

Fernando García

viernes, 18 de noviembre de 2011

El Euro ahoga a las democracias

Hemos visto como acaban de cambiar los gobiernos de Grecia e Italia. Papandreu y Berlusconi han salido por la puerta de atrás (la que se merecían) y han llegado otros, siempre ocurre lo mismo. Pero, ¿acaso nos hemos preguntado cómo han llegado éstos últimos?

Hemos dado por supuesto su llegada, e incluso los ciudadanos de a pie nos hemos felicitado. No digamos ya Merkel y compañía.... Pero, no nos hemos dado cuenta de un pequeño detalle: esos gobiernos actuales que dirigen las riendas de dos países desbocados, no han salido elegidos de las urnas por su pueblo, que supuestamente es democrático. Están puestos "a dedo", como decimos por estos lares.

¿Es que la locura de la deuda y el euro lo engulle todo..... y no nos deja ver el bosque? El altar del Euro sigue pidiendo sacrificios: el paro entre los ciudadanos, los contratos en precario que se extienden, la subida de impuestos, el recorte de los servicios, la menor prestación por jubilación, el mayor periodo de cotización, y ahora hasta nos arracan el propio concepto de democracia: los gobiernos no se votan, se colocan a dedo!!!

Cuando nuestros administradores nos piden día tras día esfuerzos para levantar la excesiva deuda que ellos mismos han creado, los esfuerzos que estamos soportando, la pérdidas económicas que estamos sufriendo debido a su ineptitud y a la ausencia de toma de decisiones coherentes.... y ahora incluso nos piden que aceptemos gobiernos no elegidos por el pueblo!!!

Señores, si todo este es el esfuerzo que debemos hacer para salvar la deuda y el sacrosanto Euro, me parece que no merece la pena. No podemos llevar ya cuatro años de agotador y lento sufrimiento para que sigan apretando las tuercas en nombre del fuego del altar divino, para que no se agote la llama de la moneda única.

Señores, su principal objetivo es el bienestar de sus ciudadanos (¿se han olvidado?) y no juegos virtuales con monedas que jamás han existido....

No, no; no merece la pena ver tanto sufrimiento a nuestro alrededor para las metas que nos piden. No, un Euro no puede amenzar la felicidad de los ciudadanos y menos aún la esencia de nuestra democracia.

Fernando García